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Emilio Botín y el Ejército

ADIÓS AL BANQUERO MÁS INFLYENTE

Se ha ido la gran figura de la banca, un español grande que puso nuestro país en lo más alto de la dimensión empresarial mundial sin salirse de la tierra que le vio nacer. Y se ha marchado también un discreto pero convencido amante de nuestras Fuerzas Armadas, un hombre volcado en la mejora profesional, académica y social de nuestros militares. Esa faceta que ha caído en los márgenes en blanco de las crónicas al uso ha supuesto no obstante para el Ejército un salto cualitativo en formación, en cultura de Defensa y en investigación.

Emilio Botín firmó dos convenios con el Ejército de Tierra. Gracias a ellos, un grupo de cadetes pudo, y puede, estudiar becados en Estados Unidos; la base Gabriel de Castilla de la Antártida sigue siendo un centro de investigación científica importante a través de la explotación y mantenimiento de sus instalaciones por el Santander; de su mano se han recuperado importantes piezas del patrimonio histórico del Ejército; y la labor divulgativa y de conservación del Museo del Ejército ha recibido un relevante impulso. El mismo camino emprendió con la Armada, pero la desgracia de su pérdida ha impedido repetir el modelo.

Pero Emilio Botín también supo ver en los valores intrínsecos del espíritu militar un bien para su propia empresa. Desde una sensibilidad que pocos imaginan para un hombre de empresa de esa magnitud, tuvo claro desde el principio que sus empleados tenían que aprender de los militares, de sus valores, de sus capacidades, para aportar más y mejor no sólo a la empresa, sino a una sociedad más justa y segura.

Por eso pidió a miembros del Ejército de Tierra que dieran conferencias de liderazgo y superación personal a sus empleados. Por eso, dicen, quería trasladar a su banco un decálogo para el empleado inspirado en el del cadete.

Hoy, el Ejército se despide agradecido de un hombre que abrazó los valores que veía en el uniforme, los hizo suyos y los impulsó con el convencimiento de que ayudar a la Milicia era ayudar a España.

Pedro Morenés Ministro de Defensa.